domingo, 13 de febrero de 2011

Hogar, salado hogar

Benidorm, 12 Febrero 2011, Judit.


Sentir la brisa marina mientras los rayos del sol hacen que tus pequeños o grandes ojos se cierren. No cansarse de ver romper las olas ligeramente sobre la arena. Que tus dedos la rocen, sentirla fresca, mojada sobre tus pies. Respirar. Observar. Sentir. A veces te das cuenta de que tu sitio es un lugar en concreto cuando tu cabeza se pone de acuerdo con todos los sentidos para llenarte de energía. Reponerte. Saciarte. Volver a sentirte completo. Aunque sea el rincón más recóndito o el más obvio del universo. Ese que te saca una sonrisa y te hace sentir que es allí, ese que te da paz, frescura, tiempo muerto para pensar, libertad con sólo echarle un ojo, ese, es tuyo.