viernes, 14 de enero de 2011

Hoy


La sociedad en la que vivimos ya no es la que era.


Veo a niñas de 13 años con novios de 20. Con unos escotes hasta el ombligo, apretujándose las tetas para decir "soy mayor", llevando aros más grandes que las ruedas de las motos, pintándose como cuarentonas, saliendo de fiesta y poniéndose borrachas en las fiestas de su pueblo. Vomitando en las esquinas y yendo a tropezones por la carretera. Aparentando lo que no son. Haciendo lo que hacen sus amigos "mayores", quedando en parques, probando los porros, fumando tabaco, poniéndose colonia para ocultar el olor a sus padres. Colapsando las redes sociales queriendo ser alguien, posando en fotos como auténticas fulanas. Perdiendo la virginidad sin saber lo que es. Queriendo crecer antes de lo previsto. Dejando a un lado toda su inocencia, lo más bonito de su ser.


¿Es que acaso esos padres no lo ven? Son niñas. Sólo niñas.
Pero no les culpo a ellos, vivimos en una sociedad así. Tan permisiva, tan libre, tan... terrible. Luego nos extraña ver en la TV una niña de 10 años embarazada, o la muerte de un niño al que le han dado una paliza sus compañeros de clase por estudiar o llevar gafas. El bullying que sufre el 15% de los niños en el instituto por no ser igual que ellos.
Es lo que estamos fomentando... Un descontrol total.


Y es una lástima, verdadera lástima.
Que el mundo va como va y a nadie le da por mirar. Todo el mundo se hace el loco. A todo el mundo le parece ya normal. Cómo no... 
No es que sea culpa de nadie, es que es culpa de todos. De este ritmo de vida, del mundo estresado, los agobios, la poca atención que se prestan a estos detalles y a otros muchos más que son más interesantes que otros asuntos indiferentes en los que se preocupa y centra esta sociedad.